| Los jóvenes, cada vez más interesados por la alfabetización cientÃfica |
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| Escrito por Raúl GarcÃa |
| Lunes, 23 de Marzo de 2009 09:17 |
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La imagen que los españoles tienen sobre la ciencia y la tecnología ha mejorado en los últimos años, según los datos de la Encuesta sobre Percepción Social de la Ciencia 2008.
La encuesta indica que existe una mejora significativa en el nivel de percepción de la sociedad respecto a su Educación científico-tecnológica. En 2008, el 45,4% de la población considera que tiene una “formación aceptable” en esta materia, frente al 35% de 2006 y el 22% de 2004. Cataluña, Madrid, País Vasco, Navarra y Aragón son las comunidades que están por encima de la media estatal en su interés por los temas científico-tecnológicos. Todavía hay un porcentaje importante de población que no tiene claro que la ciencia sea buena para la humanidad. Hay gente que sospecha de la ciencia. Ante la pregunta sobre si piensa que el progreso científico y tecnológico aporta más ventajas que desventajas, un 36,7% responde negativamente sobre las aportaciones del progreso en la reducción de diferencias entre países ricos y pobres; un 22% cree que no aumenta las libertades individuales; un 26% piensa que no contribuye a la generación de puestos de trabajo. Otro 26% considera que tiene desventajas con respecto a la conservación del medio ambiente y la naturaleza. Es decir, el progreso aún se ve como una amenaza tanto para la naturaleza como para el hombre. En el capítulo de los beneficios del progreso científico, destaca que gracias a él se hace frente a las enfermedades y epidemias, contribuye al desarrollo económico y a la calidad de vida, la seguridad y la protección de la vida humana. Pero también se percibe como un aspecto negativo –con más desventajas que ventajas– con respecto a las relaciones entre las personas: no mejoran tanto ni se incrementan. Por otro lado, llama la atención que una de las fuentes principales de información para la ciencia y la tecnología siga siendo la televisión en un porcentaje muy elevado (82,3%) frente a otras fuentes más fiables y rigurosas como las revistas de divulgación (1,8%), los libros (10,6%) y otras revistas especializadas (3,2%). La prensa diaria de pago, internet y la radio continúan siendo otros medios de información en porcentajes en torno al 30%. A la hora de tratar temas de ciencia y tecnología, no obstante, se confía más en las universidades (3,96%), los hospitales (3,89%), los organismos públicos de investigación y los colegios profesionales. Y, con un nivel medio de confianza se sitúan los centros de enseñanza no universitaria, las asociaciones ecologistas o los medios de comunicación, entre otros. El director de la Fecyt, Juan Tomás Hernani, señala que se han reunido con el Ministerio de Educación “para que participen también ellos en las actividades que organiza la fundación y consigamos incentivar a los alumnos –no exactamente a través de las materias, sino con otro tipo de actividades como concursos, estancias en centros de investigación, o viajes científicos–”. Además, el director de la Fecyt asegura que en este despertar de las vocaciones científicas ocupa un papel primordial el profesor entusiasta que explica los contenidos de estos temas. El "no lo entiendo"
El “no lo
entiendo” continúa siendo el principal motivo que justifica la falta de
interés por los temas de ciencia y de tecnología, según la Encuesta
Nacional encargada por Fecyt a Sigma Dos. Aunque con respecto a
encuestas anteriores se aprecia un aumento del nivel de interés y de
información.
En el borrador de la nueva Ley de Ciencia
aparece una referencia al papel de la divulgación científica, según ha
explicado recientemente el profesor Francisco Marcellán, de la Universidad Carlos III de Madrid ,
miembro del grupo de trabajo que ha elaborado dicho borrador. “Tan sólo
aparece en tres artículos que pueden parecer insuficientes, desde la
perspectiva normativa, pero que abren vías para su posterior desarrollo
de una manera más clara”, explica el profesor Marcellán. Fuente: Magisnet |